Martes, Febrero 07, 2012
Tag:desanimo

Al llegar a tu puerta vi tus ojos
enrojecidos, y mustia tu frente,
y hasta algunas arrugas delatoras
muestran que envejeces prematuramente.

Tu historia es una más entre otras tantas,
tu sufrimiento es ya un común flagelo:
eres esposa y madre que se afana,
el salario no alcanza. Te comprendo.

Ahora levanta ese ánimo y escucha
pues traigo aquí un consuelo incomparable:
¿ves este libro? contiene las verdades
más elevadas e inconmensurables.
(Romanos 15: 4; Juan 17: 17)

Su autor es el Señor del Universo,
a quien nadie le puede discutir,
a quien nadie debiera cuestionar
pues es el Dios que no sabe mentir.
(1 Pedro 1: 20, 21; Tito 1: 2)

Jehová es su nombre, quiero que lo conozcas,
que aprendas a apoyarte en su verdad;
y si tú lo buscas solícitamente,
verás cómo Él se dejará encontrar.
(Isaías 42: 8; Hebreos 11: 6; Hechos 17: 27)

Aquí muestra el porqué de tantos ayes
que al mundo entero azotan sin piedad:
están marcando el fin de este sistema,
son voz de alerta para la humanidad.
(Revelación 12: 12; 6: 1-8; Lucas 21)

Nos promete un Paraíso, ya cercano,
donde la angustia nunca más será,
donde ya no tendrás que preocuparte
porque a tus hijos les faltase el pan.
(Revelación 21: 4; Salmos 72: 16)

Los hombres ya no aprenderán la guerra,
ni ante la enfermedad sucumbiremos,
Jehová se tragará hasta a la muerte,
la enemiga más terca que tenemos.
(Isaías 2: 4; 33: 24; 25: 8)

Busca a Dios mientras pueda ser hallado,
muy pronto ya se cerrarán sus puertas,
El destruirá a los que dañan la tierra,
los barrerá como a las hojas muertas.
(Isaías 55: 6; Revelación 11: 18)

Ajusta tu conducta a sus mandatos,
busca su Reino como al bien más caro,
toma tu parte en vindicar su Nombre,
y Él no habrá de dejarte sin amparo.
(Santiago 3: 13; Mateo 6: 33; Éxodo 9: 16; Hebreos 13: 5)

El que hoy yo esté aquí, ante tu puerta,
es para compartir esta esperanza.
Enjuga ya esas lágrimas, ¡sonríe!
...Yo volveré la próxima semana.
(Mateo 28: 19, 20)


Tesy Mopty

 

Siento ser débil en mi melodía,

Siento que ya he perdido hasta mi mente

Yo necesito ver un nuevo día

Menester es hallar a quien me oriente.

 

En silencio padezco mi dolencia

Siento por este mundo mi repudio

Callo aunque sea grande mi carencia

Voy solo y siento que estalló el Vesubio

 

No me hace gracia verte reducido

Se que no será fácil convencerte

De reconocer que así estás perdido

 

No cederé en mis ansias de tenerte

No pienses que estarás en el olvido

Lucharé siempre para retenerte

 

TOMÁS HIDALGO

 

 
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