En la soledad de la noche, y después de recibir una inyección de estímulo, he comprendido lo mucho que le importo a Jehová. Las dificultades de la vida aveces me hacen perder el rumbo. Otras tantas veo alejarme del horizonte. Solo sé que Jah, la persona que más se interesa por mí, es mi mejor aliado. Es mi escudo cuando la soledad y el abatimiento me invaden, mi fuerza para calmar las tempestades. Es la mano que siempre está allí para levantarme, y el bastón del cual sostenerme. Con sus tiernos cuidados se siento protegido. Es el padre que siempre quize tener.
Amoroso Dios:
"Perdón te pido si por instantes mi mano vaciló en buscar la tuya.
Perdón si al escuchar tu voz, mi oído cubria.
Perdón por los malos ratos, por fallarte y ocultarlo.
Ahora entiendo a plenitud lo que haces por mí.
Sé que nuevamente me das la oportunidad de correr a tus cálidos brazos.
Pacientemente me esperas cuando la melancolía me impide llegar a tu regazo.
Es mi deseo regocijar tu corazón plenamente, y así contradecir al adversario.
Ahora solo me queda darte las gracias por infundirle vida nuevamente a este corazón destrozado"
Tu Hijo querido.
