Martes, Febrero 07, 2012
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En la soledad de la noche, y después de recibir una inyección de estímulo, he comprendido lo mucho que le importo a Jehová. Las dificultades de la vida aveces me hacen perder el rumbo. Otras tantas veo alejarme del horizonte. Solo sé que Jah, la persona que más se interesa por mí, es mi mejor aliado. Es mi escudo cuando la soledad y el abatimiento me invaden, mi fuerza para calmar las tempestades. Es la mano que siempre está allí para levantarme, y el bastón del cual sostenerme. Con sus tiernos cuidados se siento protegido. Es el padre que siempre quize tener.

Amoroso Dios:

"Perdón te pido si por instantes mi mano vaciló en buscar la tuya.
Perdón si al escuchar tu voz, mi oído cubria.
Perdón por los malos ratos, por fallarte y ocultarlo.
Ahora entiendo a plenitud lo que haces por mí.
Sé que nuevamente me das la oportunidad de correr a tus cálidos brazos.
Pacientemente me esperas cuando la melancolía me impide llegar a tu regazo.
Es mi deseo regocijar tu corazón plenamente, y así contradecir al adversario.
Ahora solo me queda darte las gracias por infundirle vida nuevamente a este corazón destrozado"

Tu Hijo querido.

 

Soy Jehová tu Dios  
Siempre en mis brazos te llevo yo
No sufras sobresalto, no estás sola.
Aunque te fallen, yo no te fallaré.

Aunque sola te halles, a tu lado estaré.
Guío a tu corazón para que no desfallezcas.
Las fuerzas te renuevo, para que en el vacío
no llegues a caer

Ven a mí, yo te refrescaré, a tí te engrandeceré.
Nunca de tu lado yo me apartaré.
Soy tu Dios, no tengas miedo.

Ten fuerza, ten valor...
¿Por qué? Porque mucho te quiero yo.
Jamás permitiré que de mi te apartes,
contigo siempre estoy.

Esta es la promesa que yo te doy.
Porque: Soy Jehová tu Dios.
Ven, cógete de mi mano.
Al asirla con fuerza,
nunca volverás a sentirte mal.

Porque, nunca olvides amiga mía,
Que: Yo soy Jehová tu Dios.

Trini
Abril 2009

 

Hoy no quiero hablarte como el día a día…
Quiero homenajearte de otra manera…
Ya busqué la forma  que hoy te oraré…
Y es de esta forma que la sustituiré…
Mi reconocimiento va en este papel…

No tienes principio ni tienes final…
Si un inmenso amor para regalar…
Dadivas divinas, gran benevolencia…
Nos das cada día el justo manjar…

Qué decir del parque que recrea mis ojos…
Arcoiris de flores, océanos y mares…
¡Lluvias a granel, perlas de granizo!
El globo de nácar y el astro rey sol…

Cómo no mencionar tu orgullo, el hombre creado…
 y el reino animal…
No cabe en esta hoja todo lo que has hecho…
¡Son tantas tus obras con tanta ilusión!
Te agradezco haber colocado la perla preciosa
En el gran universo…

La química exacta, los cuatro elementos…
El aire soplado que me da la vida…
Una vida digna gracias a la brújula…
Fueron cuarenta los que la crearon…
Es la guía exacta, no hay comparación…

Pues si te desvías con sabiduría, te hará volver…
Por último quiero elevar este incienso…
Por medio de tu hijo príncipe de paz…
Gobierno de amor y sin intereses…

Ese fue el mayor regalo creado, partícipe
Contigo de los siete días…
El papel se acaba, la tinta hace sombra…
No mi corazón henchido de felicidad…
De formar parte de los siete millones que ocupan
el arca…

En este pequeño y humilde homenaje…
Dejo trascrito mi amor y mi celo por tu gran verdad…
Dadivosamente dada ella, en setenta y siete libros…
Dando a conocer al autor divino que lleva por nombre…
¡!El gran Dios Jehová!!

YSAFER

Sep.2009

 

 

¿Puedo expresar mi rabia y mi congoja

o mi dolor y tácita perfidia,

salvarme del fantasma que me arroja,

quitarme esta tristeza que me asedia?

 

Lucharé derrotando mis flaquezas,

Puedo hacerlo quitando esta desidia,

Perplejo me dejaron mis torpezas,

Deberé recobrar mi gran pericia.

 

Sé que el mundo traerá solo asperezas,

Mi Creador mientras tanto, Él sí me alienta,

Entregué a Él mi confianza y mis certezas.

 

Pues mi alma él reconforta y me alimenta,

Creo que Dios recupera mis destrezas

Acabando el dolor y esta tormenta.

 

 

Tomás Hidalgo
 
 

DIOS mío, comprende mi fallar
En tu perdonar comprende mi errar
Que tu inmensa compasión
llene mi ingrato corazón
Que tu amorosa bondad
me brinde lo que necesito…tu piedad.

DIOS mio, ayúdame a aprender
que así como caí y tropecé
otros también pecaron
y a ti, en ese momento te dejamos de lado.

Entonces DIOS mío, nunca se me ponga en
posición de juzgar, después de todo
¿Quién soy yo?, solamente alguien
que a ti te traicionó.

Si, sé que Tú vez en mi,
mi volverse, mi cambiar
De ti fluirá, tu espíritu
para que mi vida pueda continuar.

Pero ¡OH DIOS!, no permitas
que me olvide, cuánto te lastimé,
pues ya bastante duro erré, como
para ahora, por juzgar a otros, volver a caer.

Sé que debo tener, determinación
al haber aprendido, tener la resolución
no dejar que mi debilidad
vuelva a dominar mi vida.

Pero mi DIOS que esto que me
ayuda a servirte ahora,
nunca tape, lo que tú pides;
comprensión, empatia, amor,
cuando alguien comete un error.

Padre mío, gracias por haberme salvado,
por mis faltas, al fondo del mar
haber arrojado.

Déjame DIOS mío, ahora por mis tantas
lagrimas derramadas,
por mis momentos grises y fríos
por mi buscar abatida tu perdón.

Ser simplemente a quien me escuche y vea
a una persona agradecida y dolida, que nunca olvidó
cuánto te dolió a ti, ¡oh!DIOS que te haya dejado.

Si; que todo mi vivir, mi hablar,
solo refleje, lo que de ti recibí
y pueda entonces, comprender a
quien hoy a ti te falla, que anda
buscando como yo, tu
calor y tu  maravilloso perdón.


AIDIN PARR
(Diciembre 2008)

 
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