Es bueno hacer planes,
saber lo que queremos
de la vida,
pero el angustiarnos
no ayuda.
La vida es una gran carrera,
un continuo ir y venir
a veces subiendo
otras bajando,
habrá momentos que sabremos
llevar el ritmo,
en otros, nos sofocamos
tratando de llegar a la meta.
No dudemos de nuestro potencial
queriendo abandonar la competencia,
si nuestras fuerzas fallan
no importa si caminamos,
corremos...
lo que importa es la resistencia
la perseverancia.
Los tropiezos en el camino
son aprendizaje
que nos hacen más fuerte.
Ejerciendo Fe,
llamaremos las cosas
que no son, como si fuesen.
En la meta nos aguarda
el gran premio,
no le demos cabida
al desaliento.
Jehová nos conduce
a la vida.
Soledad García
Sep.2009
