Al llegar a tu puerta vi tus ojos
enrojecidos, y mustia tu frente,
y hasta algunas arrugas delatoras
muestran que envejeces prematuramente.
Tu historia es una más entre otras tantas,
tu sufrimiento es ya un común flagelo:
eres esposa y madre que se afana,
el salario no alcanza. Te comprendo.
Ahora levanta ese ánimo y escucha
pues traigo aquí un consuelo incomparable:
¿ves este libro? contiene las verdades
más elevadas e inconmensurables.
(Romanos 15: 4; Juan 17: 17)
Su autor es el Señor del Universo,
a quien nadie le puede discutir,
a quien nadie debiera cuestionar
pues es el Dios que no sabe mentir.
(1 Pedro 1: 20, 21; Tito 1: 2)
Jehová es su nombre, quiero que lo conozcas,
que aprendas a apoyarte en su verdad;
y si tú lo buscas solícitamente,
verás cómo Él se dejará encontrar.
(Isaías 42: 8; Hebreos 11: 6; Hechos 17: 27)
Aquí muestra el porqué de tantos ayes
que al mundo entero azotan sin piedad:
están marcando el fin de este sistema,
son voz de alerta para la humanidad.
(Revelación 12: 12; 6: 1-8; Lucas 21)
Nos promete un Paraíso, ya cercano,
donde la angustia nunca más será,
donde ya no tendrás que preocuparte
porque a tus hijos les faltase el pan.
(Revelación 21: 4; Salmos 72: 16)
Los hombres ya no aprenderán la guerra,
ni ante la enfermedad sucumbiremos,
Jehová se tragará hasta a la muerte,
la enemiga más terca que tenemos.
(Isaías 2: 4; 33: 24; 25: 8)
Busca a Dios mientras pueda ser hallado,
muy pronto ya se cerrarán sus puertas,
El destruirá a los que dañan la tierra,
los barrerá como a las hojas muertas.
(Isaías 55: 6; Revelación 11: 18)
Ajusta tu conducta a sus mandatos,
busca su Reino como al bien más caro,
toma tu parte en vindicar su Nombre,
y Él no habrá de dejarte sin amparo.
(Santiago 3: 13; Mateo 6: 33; Éxodo 9: 16; Hebreos 13: 5)
El que hoy yo esté aquí, ante tu puerta,
es para compartir esta esperanza.
Enjuga ya esas lágrimas, ¡sonríe!
...Yo volveré la próxima semana.
(Mateo 28: 19, 20)
Tesy Mopty
