¿Has entrado en los almacenes de la nieve,
o ves siquiera los almacenes del granizo,
que yo he retenido para el tiempo de angustia,
para el día de pelea y guerra?
(Job 38:22-23)
Porque tal como la lluvia fuerte desciende, y la nieve,
desde los cielos, y no vuelve a ese lugar,
a menos que realmente sature la tierra
y la haga producir y brotar,
y realmente se dé semilla al sembrador y pan al que come,
así resultará ser mi palabra que sale de mi boca.
No volverá a mí sin resultados, sino que
ciertamente hará aquello en que me he deleitado,
y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.
(Isaías 55:10-11)
Lea diariamente la Biblia.
http://www.watchtower.org/s/biblia/
