A Jehová agradezco
por el enorme privilegio
de la Biblia enseñar
con mis manos y gestos
Al comienzo, nada facil,
Era extraño, diferente
Pense que no podria,
pense que este servicio
dejar tendria
Pero Jehova con su amor
mi corazon abrio
y este nuevo idioma
en mi mente grabo
Que bello resulta
ver a personas sordas
la verdad aprender
y a Jehova obedecer
Pero mas bello es
saber que en poco tiempo
seran destruidos
la enfermedad y el lamento
Finalmente estoy contento
anhelo en el paraiso contar
que con las manos y gestos
la verdad pude enseñar
Gaston QuijonNoviembre 2009